Mierda. Tengo la impresión de que mi padre esta verdaderamente corrido de la teja, o se le ha ido corriendo la realidad a un punto que me cuesta mucho entenderlo. Para relativizarlo y compartir responsabilidades podría decir que nuestras realidades se han corrido una para un lado y la otra para otro.
Hace un tiempo que el se metió en el rollo de la homeopatia, lo cual me parece bien. Hace tiempo que el les tiene un sano miedo a los medicos. Pero de la homeopatia pasó a la sanacion a distancia, y de ahi esta buscando sacarle jugo financiero.
A traves de este medio (web), quiere ofrecer sus servicios de sanador, cobrando caro por sus consultas. Que la medicina sea mas arte que ciencia, entiendo, que la ciencia tiene sus limitaciones, también, pero de ahí a pasar a la charlatanería no estoy de acuerdo. Entiendo que el encontró a su dios a través de su maestro, que la meditación y las técnicas de meditación que aprendió de tal maestro sean invaluables para el, que haya hecho girar toda su vida alrededor de eso, entiendo. Entiendo su fanatismo, aunque no me gustan los fanatismos. Tal vez hay unos sanos. Pero lo que no me gusta son las mentiras, si el universo es lenguaje, las mentiras son anti-materia, el mal, el lado oscuro de la fuerza. Y en la presentación que mi padre me mandó para que la ponga en la web hay varias mentiras, algunas importantes. Que ya ha ayudado a sanar miles de personas, que su metodo está comprobado cientificamente, que a cada persona la van a curar 6 otras contemporáneamente (bueno, eso se puede organizar).
Uno de mis dichos preferidos dice algo por el estilo de: el pobre hombre que no crea en la magia podría terminar creyendo en la economía o en la política. Yo creo que es importante, necesario, tal vez vital creer en la magia. es necesario practicar magia para poder hacer arte, quizás. Pero lo opuesto de la magia no es la ciencia, si no la charlatanería, a aqui me parece que estamos muy cerca.
Ahora tendré que buscar la forma de decirle estas verdades a mi padre con tacto, porque no quiero herirlo. Me es dificil cantarle las verdades a mi padre que a mi madre, tal vez porque en el fondo sé que ella es mucho mas fuerte, él bastante fragil. Sé que es frágil aunque, o quizás precisamente porque, era él quien nos pegaba correazos cuando eramos chicos, y un día le dije, pero con mucho tacto, que no estaba de acuerdo con la violencia en la educación de los hijos, que yo nunca lo haría. Puede ser que estaba buscando que el me pidiera disculpas para poder perdonarlo, pero nunca lo hizo, o no claramente. A su manera? No sé, en todo caso creo que lo perdoné, si perdonar es entender. Entiendo su genealogía; entiendo que somos hijos de una historia los humanos, aunque gracias a dios tenemos el libre albedrío que nos permite librarnos de esa historia y de esa genealogía. Eso me permite entender que muchos nudos mi padre ya los dejó atrás, pero a mi me toca dejar atrás otros. Como dijo Luis Buñuel, gracias a dios, yo soy ateo.